LOCURA

Cali, mayo 1996


Algunos días amanezco cuerda

hago mis tareas como todo el mundo

pago cuentas nuevas y aplazo las viejas

cubro sobregiros, contesto el teléfono

Declaro mi amor a quien debe ser

y sonrío como un ser normal


El resto del tiempo

me deslizo hacia el precipicio de la insanidad

Me enredo en sueños, sintiéndome sola

como si el mundo fuera solo mío

Y vago perdida,

arrastrada por ese monstruo oculto en mi cerebro

ese ser extraño, que es mi propia mente.

Ese que pretende entregarme a la oscuridad,

que penetre en un túnel incierto

separada del mundo real

por un laberinto de incertidumbres

donde dudo todo, todo puede ser, pero nada es.


Adentro, me encuentro con mi yo enemigo

quiere devorarme, como un Minotauro,

para alimentar su deseo ciego de bestia,

su instinto asesino.

Devorar mis entrañas, mis sesos,

arrancarme de cuajo el pelo

dejarme en pedazos con todos mis huesos en pedazos sueltos.


Contra ella, mi mente, lucho cada día.

No conseguirá arrebatarme la cordura.

Seguirá insistiendo

y yo defendiéndome

... es posible que un día me canse

y ese día llegue por fin la locura.


SUEÑO IMPOSIBLE


Cali, junio 27 de 1996


Sueño con una mirada

y con un beso

con una manito tierna

que me toca

y la voz de mi hijo

que me llama.


Con su piel canela

quemada por el sol

y los bucles sueltos

de pelo rebelde,

negado al cepillo.


Sueño con su boca

pequeña, pegada a mi pecho,

sus nalgas rechonchas

de bebé

y mi vientre abultado

antes de darle partida

a su vida libre y gozadora


sueño, sueño mil veces

que crece y se aleja

convertido en ave

o en pescadito indefenso,

o simple polen de una margarita

que una abeja

trastea en sus alas

hacia otra colmena.

sueño con el hijo

y con retenerlo...

con tenerlo preso en mi corazón

y dejarlo allí

encerrado

como un candidato

A ser inmortal.


Poesía